Mictlan

Mictlan

Dante Ivan Yerena González
Estudiante de psicología
Casa del Desarrollo psíquico, Corporal, Humanista y del Encuentro:

Kali Psyché

De Valle de Mexico a 12 de octubre de 2015

Cautivante sinestesia emanante de la ofrenda dedicada a los muertos, a través de la que cada año se ritualiza en México a los fieles difuntos, quienes según la tradición nos vienen a retroalimentar con su presencia intangible atraídos por un festín de deliciosos bálsamos, esencias sonoras y aromáticas viandas. Es así como el vacío del que se fue se transforma dejándonos un dulce sabor a presencia durante el tiempo de un ritual de pletórica sensación. El difunto es recordado alegóricamente traído de forma simbólica de nuevo al corazón mediante lo que lo hizo vivir, es decir, lo que lo hizo gozar en el mundo terrenal.

Al momento de su fallecimiento, el ahora descarnado, tenía que entrar al Mictlan. Su entrada se describe como un lugar oscuro y cavernoso al que se llega descendiendo, una vez adentro ya no hay retorno, a excepción del tecolote y la lechuza que son los mensajeros.

Xólotl, el perro dios es el encargado de ayudar a cruzar el río Chiconahuapan, tiene atado al cuello un hilo de algodón; encima de él los muertos pueden cruzar para llegar a Mictlan, el lugar de los muertos.

Son cuatro los lugares de permanencia para todo Ser descarnado, los que alegorizan los cuatro puntos cardinales.

El primero de ellos es llamado El Mictlan, está regido por Mictlantecuhtli, a el van todos aquellos que mueren de forma natural o bien, por causa de alguna enfermedad.

El siguiente es conocido como Tlalocan, lugar donde el jerarca mayor es Tláloc. Aquí llegan quienes mueren ahogados, tocados por un rayo, sarnosos y leprosos.

Otro más es El Tonatiuh Chan (la casa del sol), aquí llegan quienes mueren de frente al enemigo durante la batalla o bien, aquellos que fueron sacrificado en honor a los dioses y a la vida.

El último de ellos es el Sinalco, donde el jerarca que rige era Centeotl, aquí llegan todos los niños y niñas, pues son considerados como piedras doradas; valiosas como el maíz. Aquí también llegan las mujeres muertas en parto, quienes se dice, realizan un sacrificio en honor a la vida.

Al instante del fallecimiento se inicia un ritual complejo con el fin de separar definitivamente al muerto de la comunidad de los vivos y encaminarlo al lugar del inframundo que le corresponde, es así como se inicia la inevitable catarsis que permite sanar las emociones individuales o colectivas de los dolientes de la ausencia provocada por la muerte.

Mientras en otras partes del mundo la muerte es sinónimo de miedo y de tragedia cotidiana de consumación de la vida, en nuestro México disfrutamos del encuentro con nuestros ancestros a través de las ofrendas, posible destino en el que algún día nuestra esencia se encontrará presente.

Es cuanto.

Q:.H:. JESUS IVAN YERENA GONZALEZ

A.·.L.·.G.·.D. ·.G.·.A.·.D.·.U.·.
M:.L:.R.:L:.S:.ECLESIASTES 157

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Yerena, J.I. (2015, 27 de octubre). Mictlan. Recuperado de Casa del Desarrollo Psíquico, Corporal, Humanista y del Encuentro: Kali Psyché, A.C. , https://kalipsyche.org.mx/mictlan/ 

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