Educación para con-vivir

Educación para con-vivir

S. Michelle Barquín Viveros
Lic. en Psicología

Maestrante en Coordinación de Grupos y Psicodrama
Casa del Desarrollo psíquico, Corporal, Humanista y del Encuentro:

Kali Psyché
michellebarquin@gmail.com

                       “Los humanos no somos problemas o ecuaciones, sino historias;nos parecemos menos a las cuentas que a los cuentos”.

Fernando Savater.

 

     A través del tiempo la educación ha sido el motor que mueve a toda sociedad organizada, la cual, de la mano de la pedagogía, busca la realización, la igualdad, la armonía y el buen funcionamiento de las distintas comunidades que habitan en nuestro planeta, no sólo desde una perspectiva meramente teórica, sino partiendo de un enfoque basado en una educación para la vida, que debería ser desde una perspectiva personal, una de las prioridades de los quehaceres educativos actuales, sin embargo, la formación de valores, aspecto indispensable para el logro de esta labor, ha quedado minimizada en un segundo plano, coronando sin más a los enaltecidos conocimientos científicos, lo cual me lleva a preguntarme ¿realmente estamos logrando un proceso educativo que nos lleve por el sendero de la autorrealización y que con ello impacte el bienestar de nuestra sociedad y de nuestras futuras generaciones?

     En realidad, nuestro sistema educativo presenta serias deficiencias, entre ellas, la incapacidad de transmitir al alumnado los valores que le permitan llegar a formarse como un verdadero Ser humano, y es que como dice Graham Green “ser humano, también es un deber” refiriéndose quizás a aquellas cualidades propias de hombre como la empatía, la compasión y la solidaridad pero, aunque nacemos con el potencial para lograrlo, en más de una ocasión se fracasa en el intento, pues olvidamos que el camino para obtener dicho resultado son en principio, las enseñanzas y valores transmitidos en casa, que en muchas ocasiones resultan escasos o peor aun inexistentes, y posteriormente los recibidos en la escuela, es decir, aquellos transmitidos mediante la educación escolar y la convivencia social. Así pues, los padres heredan en más de una ocasión la responsabilidad a las autoridades escolares, que poco pueden hacer si las raíces de nuestros pequeños no se encuentran en buen arraigo.

La mayoría de los animales existentes en nuestro planeta nacen ya siendo lo que son, mas no así el humano, que con su exclusiva capacidad racional, presume de ser un ente superior capaz de lograr resultados que debieran ir más allá del egoísta individualismo en el que como sociedad estamos involucrados. El ser humano es la única especie que posee la capacidad de ser consciente de su finitud, por lo debieran aprovecharse las emociones que se generan a partir de ello y fomentar en la educación la necesidad de trascendencia como individuos a favor de la especie, yendo más allá del simple hedonismo narcisista que día con día va cosificando nuestra existencia.

     Me resulta inevitable pensar en la educación actual como una gran “bola de nieve” que va tomando una velocidad desmedida y a la cual es necesario poner un alto para evitar daños mayores de los que hasta ahora hemos vivido, pues aun cuando en repetidas ocasiones se han hecho esfuerzos por desarrollar una educación de calidad, los ideales no pasan de quedar en el tintero.

     Con este escrito, no pretendo decir que la preparación científica no sea importante, de hecho tiene un gran valor, pues cada individuo requiere estar capacitado de acuerdo a las necesidades de competencia actual para poder valerse por sí mismo, lograr sus metas y conquistar una vida digna, sin embargo, cualquier instrucción por completa que parezca pero carente de educación moral y ética, no logrará ser una educación digna de seres humanos, pues solamente se estarán formando simples robots con derecho de sueldo.

   Lograr un cambio no es una tarea fácil y pronta, ya que cada avance científico desprovisto de consciencia humana, puede resultar en un severo retroceso para el planeta y sus habitantes, se requieren grandes dosis de atención, consciencia, paciencia, dedicación, tiempo y ejemplo.

     Vivimos en una cultura consumista, y que hoy por hoy, consume hasta la vida misma, escuchamos mucho la frase “aquí y ahora” misma con la que estoy totalmente de acuerdo y que es parte de mi estandarte personal de vida, ya que la considero totalmente aplicable cuando se trata de disfrutar una vida que sabemos que en algún momento concluirá, sin embargo, es una frase que ha sido tristemente mal interpretada y llevada a la acción desde un enfoque meramente personal y egocéntrico, y más valdría ser muy específicos en ella y transmitirla como –aquí y ahora para mi presente y para el mañana de mis generaciones-, alentando con esto hacia un pensamiento comunitario, ya que la lucha por el dominio es real, y más que eso, es la lucha por no ser sometidos, sin embargo, vivimos sometidos por nuestra propia inconsciencia, por nuestra basta ignorancia y nuestros meros anhelos materiales, aunque meditándolo un poco, surge de mi interior una doliente y aplastante duda… ¿será posible que esta nueva especie de homo-virus en la que nos estamos convirtiendo, tenga la posibilidad de poseer consciencia?

     Según Guarisma (2007) “el más violento es el más apto, y el más básico el más primitivo” (p.2) a mi parecer, es este tipo de pensamiento, el que provoca un reforzamiento social negativo que únicamente alimenta los placeres individuales y corona al egoísmo como primer candidato para la transmisión de la más burda educación, y es que en realidad, debiéramos re-crear constantemente nuestra matriz social para poder regresar a lo básico y lograr ser más aptos, transmitir a nuestras generaciones de forma intencional, los principios que conforman a un autentico Ser humano, y digo intencional, pues transmitir y compartir conocimientos, es un rasgo que pertenece en exclusiva a los humanos, debido a su capacidad racional que le ha colocado por su propia decisión, como un ser superior. Y es que como dice Savater (2004) “la verdadera educación no solo consiste en enseñar a pensar sino también en aprender a pensar sobre lo que se piensa”. (p.32) es decir cultivar nuestra mente, desaprender lo aprendido para volver a aprender cosas nuevas, valores nuevos, historias y sueños nuevos que fortalezcan el sentido de pertenencia y cohesión social, no solo hacia una nación, sino hacia la misma entidad de la cual formamos parte, es decir, el sentido de pertenencia por este mundo en el cual vamos haciendo historia.

     Para ello, es de vital importancia modificar las prioridades educativas, provocar una metamorfosis en la mente de nuestros pequeños, corregir incluso nuestra propia mente y re-educarnos para poder educar con el ejemplo, pues aunque ya se escuchan “reflexiones sobre los fines de la educación” (Delval, J. (1990), p.47) es importante integrar también en los libros de texto los valores humanos que van en servicio de la paz y el respeto por nuestro planeta y sus habitantes, generar una mimetización de la educación tradicional junto con los valores y principios que se hacen necesarios para provocar este cambio, emplear los medios actuales como el internet y los videojuegos, que generalmente son satanizados, como medio para injertar ideas míticas que motiven a nuestros niños a participar en la creación de estructuras internas como: asociaciones escolares, integración de medidas disciplinarias y de comunicación, así como actividades extra áulicas que favorezcan la cohesión de grupo para que, con el tiempo, se vea reflejado en un beneficio social, aprovechar la razón para comprender la importancia de las emociones, la imaginación, la intuición y con ello, la posibilidad de seguir subsistiendo en armonía en este planeta.

   La educación no es una receta mágica que proporcione al mundo todos los ideales alguna vez soñados, pero sin duda, sí es el mejor medio para enseñar al hombre a convertirse en un auténtico ser humano, logrando así, trascenderse a si mimo, no basta con transmitir a nuestras generaciones prácticas simbólicas que le permitan desarrollar un oficio o grabarles en el inconsciente meras rutinas de disciplina y sometimiento, se requiere enseñarles el camino andado, motivarlos a transformar su vida, su mundo, sus creencias, sus errores y hasta sus aciertos, como diría Savater (2004) “El sentido de la educación es conservar y transmitir el amor intelectual a lo humano” (p.180).

     Así pues, querido lector, te invito a educar con el ejemplo y transmitir a nuestras generaciones bases sólidas en valores, te invito a cuestionar, a reestructurar tus creencias, a formular nuevas teorías, a explorar y darte el permiso de crear una nueva oportunidad para ser re-educado, para considerar cada una de las opciones a las que podemos tener acceso, te exhorto a experimentar el riesgo de ser feliz, o mejor dicho, te invito a que juntos continuemos re-creando-nos en el maravilloso universo de la educación y el conocimiento, en esta única y maravillosa oportunidad de vida en el cual hoy, hemos decidido coincidir.

Referencias.

Delval, J. (1990). Los fines de la educación. Madrid: Siglo XXI.

Guarisma, J. (2007). La educación para la vida, Revista Iberoamericana de educación 44-3. p.1-2.

Ocaña, A. (2010). Necesidades especificas de apoyo educativo: Alumnado, profesorado. Enfoques educativos, 35. Ciencia y didáctica. Recuperado el día 10 de abril del 2011, en: http://www.enfoqueseducativos.es/ciencia/ciencia_35.pdf

Savater, F. (2004). El valor de educar. España: Ariel.

—-

Si utilizas este artículo, por favor agrega esta referencia:

Barquín, S.M. (2015, 5 de noviembre). Educación para con-vivir. Recuperado de Casa del Desarrollo Psíquico, Corporal, Humanista y del Encuentro: Kali Psyché, A.C. , https://kalipsyche.org.mx/educacion-para-con-vivir/

 

Licencia Creative Commons
kalipsyche.org.mx por Kali Psyché se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Basada en una obra en www.kalipsyche.org.mx.


   LOGO P  Encuéntranos en Facebook, YouTube y Twitter

Facebook: Kali PsychéKali Psyché Ψ@Kali_Psyche

Anuncios