Los sueños en la investigación Psicoanalítica. Una aproximación Semiótica

Los sueños en la investigación Psicoanalítica. Una aproximación semiótica

José Romel Rodríguez Guzman
Lic. en Psicología

Casa del Desarrollo psíquico, Corporal, Humanista y del Encuentro:

Kali Psyché

Uno de los fenómenos que mayor desconocimiento tienen pero a la vez fascinación y enigmas, es el sueño. Las imágenes que se presentan durante este acto de “vigilia-pasiva” provocan numerosas preguntas acerca de su contenido y por ende de su significado.

El significado de los sueños es materia de las más diversas conjeturas y con razón, después de todo es lógico pensar que las situaciones, en muchas ocasiones confusas, que se presentan en un sueño, tienen que tener algún sentido o significado.

Uno de los desarrollos más importantes que se ha realizado acerca del entendimiento y la interpretación de los sueños es el psicoanalítico. Sigmund Freud retomó este lenguaje tan ampliamente usado en las culturas antiguas con una perspectiva nueva y de acuerdo con el autor, científica.La interpretación de los sueños pasó a ser parte del proceso psicoanalítico como una herramienta más para la comprensión de la vida psíquica del paciente.La semiótica como disciplina que estudia al signo nos puede permitir analizar el proceso psicoanalítico que se utiliza para la comprensión de un sueño y la extracción de significados. Asimismo también nos puede dar luz acerca de los alcances y limitaciones de esta postura.La concepción peirciana del signo así sobre todo el proceso que denomino abducción y algunas aportaciones de Umberto Eco, serán las principales herramientas que se utilicen para realizar este análisis. Asimismo también se explicará brevemente la teoría psicoanalítica en torno a los sueños, el método de exploración así como un ejemplo visto desde un punto de vista semiológico.

C. S. Peirce: teoría del signo y abducción.

Se tratará de resumir la concepción peirceana del signo y el desarrollo que hizo del proceso al que llamó abducción.

Para Peirce el signo “es una representación por la cual alguien puede mentalmente remitirse a un objeto” (Zecchetto, 2002, p. 57)

Dividió al signo en tres componentes:

  • Representamen: Este es la parte del signo que se encuentra en relación de ida y vuelta con otros signos. En ocasiones el representamen se presenta de manera arbitraria por lo que lo crearon. De igual manera puede ser vago o generalizado lo que permite las más diversas interpretaciones a partir de un representamen. (Zecchetto, 2002)

  • Objeto Semiótico: Son aquellas acciones y situaciones con los cuales el signo interactúa. En otras palabras es aquello a lo que se refiere el representamen.

  • Interpretante: Esto es lo que se establece como la interpretación-significado del signo. Este también abarca al que hace la interpretación del signo. (Merrell, 2007)

 

Los anteriores elementos son para Peirce signos en sí mismo, sin embargo son esenciales en el proceso de semiosis que se gesta cuando se remite a un objeto mentalmente. (Zecchetto, 2002)

Para Peirce la estructura triádica del signo ocasiona que entre los tres componentes, siempre haya una relación dinámica y en constante movimiento. Como estos componentes se encuentran inter-relacionados y son inter-activos, cualquier movimiento en alguno de los componentes afecta a los demás.

Peirce estableció que si bien tenemos una tendencia a ser metodológicos y prácticos en un sentido realista; es decir objetivos, el otro camino es la semiótica puesto que las interpretaciones que hacemos siempre resisten algún elemento que no se ha considerado.

Otra clasificación igual de interesante que la anterior es la que Peirce realiza en referencia a la realidad. De acuerdo con él y al igual que el signo esta puede ser dividida en tres categorías: primeridad, segundidad y terceridad.

Primeridad: Es aquello que es como es, sin ninguna alusión a otra cosa. Por ejemplo, una cualidad, una sensación, un sentimiento, etc.

Segundidad: Es aquello que es como es, con alusión a algo más y tomando como referencia un tercer componente.

Terceridad: Es aquello que es como es, en alusión a un segundo y tercer elemento en dinámica con el primero.

De acuerdo con Peirce los signos que tienen por característica la vaguedad, aceptan las inconsistencias y contradicciones. Los signos generales permiten la gestación de nuevas interpretaciones a partir de ideas y explicaciones que se consideraban la explicación total del signo.

Es a partir de la anterior idea que puede desarrollarse los elementos de la inducción, deducción y abducción.

Deducción: Se reconoce de lo que “debería ser en algún aspecto del mundo… si es que ciertas condiciones existieran.” (Merrell, 2007. p. 10)

Inducción: Este proceso se ubica en “acumulación del reconocimiento de lo que se cree que existe, según ciertas predisposiciones, preconcepciones, convenciones sociales, y hábitos, de la naturaleza de “yo puedo”. (Merrell, 2007. p. 10)

Abducción: Esta se da en un contexto atemporal en el cual, se reconoce lo “quizás pudiera ser” sin ningún seguro que efectivamente se realice la posibilidad planteada.

Es importante recalcar que el proceso de abducción se gesta desde nuestras facultades imaginativas, y queda fuera de nuestra pronosticabilidad pero también no tiene límites.

Como ya se ha mencionado un signo puede ser vago o generalizado, sin embargo tanto los signos vagos tienen elementos de generalización como los signos generalizados tienen algo de vaguedad. Esto tiene implicaciones en cualquier signo, puesto que por ejemplo si se dice “sueño” la imagen mental que pueda tener un estudiante que se acaba de desvelar es diferente a la que se tiene en este texto.

A continuación se citarán algunos ejemplos que ilustrarán los tres tipos de procesos (Merrell, 2007) :

Primeridad, imaginación y abducción

  • “¿Puede que todos los cisnes sean blancos?” (Todos los cisnes que he visto son blancos)

  • “¿La tierra por casualidad es el centro del universo?” (Según las convenciones reinantes de mi sociedad quizás pudiera ser.)

Terceridad, inducción (hipótesis, teoría o creencia)

  • “Todos los cisnes son blancos”

  • “La tierra es el centro del universo”

Segundidad, deducción (comprobación con ciertas condiciones y elementos concretos)

  • Cisnes a, b, c, d… fueron blancos, este cisne es igual que a, b, c, d, entonces probablemente todos los cisnes son blancos.

  • Durante los días a, b, c, d… todos los astros cambiaban de lugar en relación con la tierra, hoy es igual que a, b, d, d, entonces a lo mejor la Tierra es el centro del universo.

Hay que recalcar que la segundidad, provino de las hipótesis hechas por la inducción o sea por la terceridad. Si no hay una validación dentro de la segundidad se vuelve a apelar a la imaginación, la cual genera hipótesis que se buscarán comprobar.

“Cuando entra la experiencia después de haber formulado una imagen de Primeridad, entonces, y solo entonces, podemos construir o reconstruir algún concepto sobre el fenómeno en cuestión e incluirlo en nuestro conocimiento” (Merrell, 2007 p.18)

Eco y los tres tipos de abducciones.

Una vez explorada tan solo de manera superficial la concepción peirciana del signo y la abducción es también importante considerar algunos desarrollos de autores que trabajaron con la semiótica, uno de ellos es Umberto Eco.

En su trabajo Cuernos, cascos y zapatos: Algunas hipótesis sobre tres tipos de abducciones (2000) Eco examina tres tipos de abducción más una tercera: la meta-abducción. Examinando un texto de Voltaire y algunos trozos de las historias de Sherlock Holmes, este autor logra establecer de qué manera llegan a las respuestas, de incógnitas que no parecen sencillas, tan increíbles personajes. Armados tan solo de su capacidad de imaginación (de abducción en este caso) y su profundo conocimiento de la naturaleza, estos personajes imaginarios llegan a conjeturas, de las buenas para poder resolver algún misterio.

En su texto Eco establece dos tipos de abducciones:

  • El primer tipo se basa en la generalización de algunos hechos particulares. Es decir ocurren algunas situaciones extraordinarias con las cuales se hace la hipótesis de una ley general. Tal es el caso de los descubrimientos científicos.

  • El segundo tipo también nace de algunas situaciones que no son usuales, a lo cual tiene su desenlace en la creación de una hipótesis que se dirige a “algún hecho particular que se supone es la causa del primero.” (Eco, 2000, p. 273)

Luego el autor establece que el primer tipo de abducción más bien se ocupa de la naturaleza de los universos mientras que el segundo se acerca a la realidad como un texto.

Por universos se entienden mundos con los cuales por ejemplo los científicos utilizan para explicar sus leyes. Por texto se entiende una serie coherente de proposiciones, ligadas entre sí por un tópico o tema en común. (Eco, 2007, p. 274)

Para Eco no debería haber marcadas diferencias entre estos dos tipos de abducciones sin embargo en su acercamiento a la realidad precisamente presentan esta diferenciación. Entonces Eco propone que es posible entender el funcionamiento general de la abducción. Dentro del entendido que los universos se pueden tratar como texto y viceversa.

Las leyes generales, en la medida en que están expuestas a la falsación y a conflictos potenciales con leyes alternativas que podrían explicar igualmente bien los mismos hechos, deberían tomarse como hechos de una naturaleza particular, o como modelos generales de ciertos hechos que causan la explicación de ciertos hechos. (Eco, 2000, p. 274)

El anterior enunciado implica que el primer tipo de abducción al acercarse a la realidad, en este caso como una ley general, permite entender al mundo como un texto, pues si bien esta ley pudo ser formulada a partir de descubrimientos y hechos intermedios.

A partir de lo anterior Eco confiesa que más que desarrollar, el trabajo de autores como Peirce, Poe y Conan Doyle su interés más bien reside en arrojar luz sobre los procesos de investigación científica formulando así una nueva epistemología.

El autor recuerda a Peirce en la consideración que tiene este último frente a los dos tipos de razonamiento inferencial que estableció:

  • La hipótesis la cual se caracteriza por “aislar una ley ya codificada, a la que se correlaciona un caso por inferencia” (Eco, 2000, p. 275)

  • La abducción es el uso temporal de una inferencia que da una explicación, la cual se someterá a verificaciones posteriores “y que se propone hallar conjuntamente con el caso también la regla.” (Eco, 2000, p. 275)

Siguiendo lo anterior Eco propone la siguiente clasificación de abducciones:

  • Hipótesis o abducción hipercodificada: La ley o generalización se da de manera automática o semiautomática.

  • Abducción hipocodificada: La regla, de entre una serie de reglas que tienen la misma probabilidad, debe seleccionarse por el conocimiento del mundo puesto a nuestra disposición. Esta se selecciona en espera de que sea la correcta, solo con una prueba puede ser así.

  • Abducción creativa: En este tipo de abducción la ley tiene que ser inventada desde el principio. Esto no es tan difícil, sin embargo implica una mente creativa y también cierta estética.

  • Meta-abducción: Este tipo de abducción se caracteriza por la decisión de establecer si la posibilidad que se planteo en un principio es compatible con el universo de nuestras experiencias.

Ahora pongamos un ejemplo de los primeros tres tipo de abducciones, si bien no es el objetivo desarrollar el texto de Eco, valdría la pena poner un trozo del mismo para una mayor claridad de los conceptos antes mencionados.

“Sigamos ahora el curso de pensamiento que lleva a Holmes (en SIGN) a inferir que Watson había ido a la oficina de Correos de Wigmore Street a poner un telegrama. El único hecho sorprendente era que Watson llevaba un poco de tierra rojiza adherida a la suela de sus zapatos. En realidad, en el Londres decimonónico, de calles sin pavimentar, el hecho no era sorprendente Holmes centró su atención en los zapatos de Watson por que ya tenía alguna idea en su mente. Sin embargo confiemos en Conan Doyle y admitamos que el hecho fuera en sí mismo suficientemente sorprendente.

La primera abducción es hipercodificada: la gente con tierra adherida en la suela de sus zapatos, ha estado en algún lugar adoquinado, etc. La segunda abducción es hipocodificada: ¿por qué Wigmore Street? Porque allí la tierra tiene ese color particular. ¿Pero por qué no suponer que Watson pudo haber tomado un coche que lo llevará a un lugar lejos del vecindario? Porque la selección de la calle más cercana satisface unos razonables criterios de economía. Elemental. Pero estas dos abducciones (que en la jerga de Doyle- Holmes se llaman observaciones) no dicen todavía que Watson haya estado en la oficina de correos.

Obsérvese que, si bien es verdad que Holmes estaba capacitado en razón de su conocimiento del mundo, para considerar la oficina de Correos como la meta más probable de Watson, todas las evidencias eran contrarias a esta suposición: Holmes sabía que Watson no necesitaba ni sellos, ni postales. Para considerar la última probabilidad (telegrama), ¡Holmes tenía que haber decidido de antemano que Watson que Watson quería enviar un telegrama!

(…) Dado que Watson carecía del 93 por ciento de los motivos para ir a correos, Holmes (en vez de concluir que la hipótesis no era plausible) decidió que, por lo tanto, Watson fue a la oficina postal por el restante 7 por ciento. (Eco, 2000, pp. 289, 290)

La interpretación de los sueños y la abducción

Una vez hecho el recorrido del signo en Peirce, el proceso al cual llamó abducción y el posterior desarrollo de Eco, pasemos a realizar con estas herramientas nuestro análisis de la interpretación de los sueños desarrollada por el creador del psicoanálisis: Sigmund Freud.

Conforme se traten los conceptos freudianos se intentará dar el punto de vista semiótico de acuerdo a lo desarrollado anteriormente.

De acuerdo con Freud en su texto “El sueño” (1988) la explicación de los sueños era algo corriente entre los antiguos. La interpretación de las imágenes oníricas se basaba en la idea de que marcaba el porvenir del sujeto; es decir, que los sueños son un signo de lo que pasará en el futuro.

Asimismo otras significados, le daban a los sueños, la característica de ser provocados por seres demoníacos, los cuales son hostiles para el individuo.

Freud establece a partir de autores contemporáneos a él, dos caminos para investigar al sueño. El camino médico, que establece la poca importancia que tienen los sueños y la connotación que tiene de patológica en el ser humano.

El otro camino es el de un fenómeno de la vida anímica el cual, muestra fuerzas superiores en comparación con la vida despierta o bien energías que no llegan a la luz durante la vigilia.

Freud se burla de otro estilo de interpretación el cual se basa en que la persona relata lo que soñó, y trozo a trozo busca mediante un código que se encuentra pre-fijado, el sentido del sueño.

Hagamos un alto para establecer en este punto que es lo que está siguiendo Freud. Hay literatura del sueño, es considerada por el autor como “pre-científica”. Sin embargo en lo que se refiere a autores contemporáneos y concepciones populares, integra ambas para el estudio del sueño. Freud establece que las ideas que se manejan dentro de la sociedad en lo que se refiere a la interpretación de los sueños, son las más cercanas a la verdad, no obstante también toma en consideración el hecho de que otros autores, postularon ideas sobre el sueño que el retoma en su trabajo.

En este sentido podemos ver como la nueva concepción del sueño que propone Freud integra dos perspectivas en apariencia contradictorias. Es posible entonces establecer que en un primer momento Freud utiliza una abducción hipocodificada con un toque de creatividad. Esto en referencia a que si bien ya ha tomado un camino que es ampliamente aceptado, (las consideraciones populares del sueño), también retoma las referencias al sueño en torno a la vida anímica. No utiliza ni uno ni el otro sino ambos. Finalmente esto le permite crear nuevas posibilidades.

Cabe destacar que no toma las consideraciones populares, tal cual son, pero retoma la manera en que se buscan significados desde esta perspectiva.

Búsqueda de significados.

Respecto a la investigación de los sueños desarrollada por Freud interesante es su aproximación y método a lo elementos del mismo.

Hay que recordar que la asociación libre es el método usado en el psicoanálisis para el tratamiento del paciente. Este consiste básicamente en enunciar cualquier idea, ocurrencia o asociación que se venga a la mente del paciente. La forma en que se abordan los sueños, no se diferencia mucho de este método.

De acuerdo con Freud es de esperarse que en primer lugar haya cierta oposición por parte del paciente a externar todo lo que se le ocurra respecto al sueño, a lo cual se debe responder de manera enérgica argumentando que es imposible que esto suceda. Es entonces cuando comienzan a surgir las asociaciones, las cuales no obstante van cargadas de un juicio por parte del soñante, sobre todo en referencia a la insensatez y falta de conexión de las ideas antes descritas. (Freud, 1988)

Sin embargo son estas ideas las que finalmente darán la posibilidad de establecer las conexiones, con la idea “morbosa”, así como con la sustitución de una nueva concepción del sueño, que se ajuste de manera clara a las ideas del paciente.

Una vez más examinemos lo que establece Freud y sus implicaciones en el estudio del sueño. La comunicación de todas las ideas y ocurrencias que tenga el paciente en torno al sueño que vivió, recuerda a la primeridad de Peirce: a la mera posibilidad, a los sentimientos, deseos, etc. En este sentido Freud entonces busca elementos de primer orden en los que a través de abducciones hipocodificadas e hipercodificadas busca a empezar las primeras deducciones a comprobar.

Algunas otras consideraciones de Freud, nos ayudará a tomar en cuenta el por qué se presentan los dos tipos de abducciones antes mencionados, en los primeros momentos de la interpretación de los sueños.

En Freud, el método de la asociación libre, que propone para la investigación de los sueños y también para la intervención psicoanalítica en una de las hipótesis en el que se sustenta, es en la existencia de un inconsciente. Este es una instancia psíquica compuesta por nuestros deseos y la búsqueda del placer. Es atemporal y exige satisfacción inmediata. No obstante Freud menciona en su texto, que esta instancia se ve reprimida, por otras de de tipo moral.

Vemos entonces por que para el creador del psicoanálisis, es tan importante el signo que observa cuando los pacientes presentan un creciente rechazo a las ideas expuestas de su sueño. Siguiendo lo anterior se justifica la abducción hipocodificada: quizás los pacientes presentan rechazo a dichas ideas, porque les causa angustia que sus verdaderos deseos salgan a la luz. Es entonces cuando Freud en su trabajo clínico observa que el paciente a, b, c, d, tienen rechazo a las ocurrencias que tienen de su sueño corrobora la existencia de un inconsciente y la censura de ideas que los pacientes están considerando como prohibidas.

Ahora Freud también estableció que los sueños, pueden llegar a producirse por un suceso del día anterior. Pero cabe recalcar que la situación que se presentaba era nimia, sin importancia. Freud analizando las asociaciones de sus propios sueños y los de sus pacientes, comprobó que esto más que una excepcionalidad era una regla. Entonces la concepción de que el sueño es producido por eventos que parecen no tener importancia se vuelve entonces una hipótesis (o abducción hipercodificada) (Eco, 2000)

En este punto hay que destacar por que Freud de verdad consideraba su trabajo científico, si bien es posible que se llegara a acercar a todas las abducciones que estamos mencionando, el trabajo diario con los pacientes le permitía establecer si efectivamente esas posibilidades, eran comprobables y en algunos casos como la anterior generalizables.

Antes de pasar a nuestros ejemplos tomemos en consideración otras deducciones a las que llego Freud, producto de sus investigaciones. El dividió el contenido de los sueños en manifiesto y latente. El primero se refiere a todo ese material asociativo incluyendo el mismo relato del sueño que presenta el paciente. El contenido latente en cambio son los signos resultados de la elaboración del sueño y donde lo elementos presentados en el manifiesto toman forma de tal manera que se le puedan comunicar de manera clara y en concordancia con la ideología del paciente.

Freud acepta sin embargo que este trabajo tiene sus propias limitaciones puesto que la arbitrariedad y la subjetividad reinan desde que el paciente comienza a comunicar el sueño. Haciendo una analogía con la traducción, la pérdida es inevitable por mínima que esta sea.

Una de las funciones de los sueños que Freud coloca de manera puntual, es la de cumplir los deseos insatisfechos de la vida diurna. De acuerdo con el médico (Freud), este tipo de sueños se presenta regularmente en los infantes, pues ellos no tienen el desarrollo ni la censura que presenta una persona adulta. Es así que retoma las creencias populares al declarar que los sueños efectivamente reflejan un porvenir, pero deseado. (Freud, 1988)

Freud nombra dos mecanismos por los cuáles los sueños se presentan: la condensación y el desplazamiento. El primero se refiere a todos esos elementos de la vida diurna que se presentan en el sueño, mediante imágenes, asociaciones y actuaciones. El segundo se describe como un mecanismo que consiste en desplazar el contenido deseado del sueño con metáforas y otros productos oníricos. Para ser más claros: Freud creía que si bien en los sueños la censura era menor que en la vida despierta, esta no se suprimía completamente, por lo cual el desplazamiento se presentaba con signos no tan claros para el soñante. Esto por supuesto no tiene otro objetivo más que continuar con la represión.

Es importante mencionar que Freud consideraba que en todos los sueños se presentan ideas en común, y parte de la elaboración de las ideas latentes del sueño era encontrar dicha conexión. Sin embargo esta no era siempre clara entonces, se utiliza un sencillo procedimiento: “variar la expresión, verbal de una de ellas; operación cuyo éxito coadyuva la otra por una correlativa transformación a otra forma expresiva. “ (Freud, 1988, p. 131)

Todo lo anterior sigue en la misma línea del razonamiento freudiano, si el paciente a, b, c, presentan cierto tipo de elementos luego entonces estos elementos son generalizables. Ahora bien los postulados freudianos, si bien tienen una estructura científica y explicativa y hasta en algún momento obvia, esto más bien es engañoso: el desplazamiento por metáforas, la condensación, la transformación de expresiones; estas concepciones no parecen tener otra fuente más que la creativa. Siguiendo la idea anterior podríamos establecer lo siguiente: Freud en su trabajo clínico intenta generalizar concepciones, provenientes de posturas integrativas y abducciones creativas.

Ahora pasemos a un ejemplo propuesto por el creador del psicoanálisis. Se buscará hacer un análisis parecido (corto de entrada) al que realizó Eco

Freud narra el siguiente sueño con su interpretación:

“Una joven señora, casada hace varios años, supo que una amiga suya, de su misma edad, Elisa, L., había celebrado sus esponsales. Esta noticia motivó el sueño siguiente: “Se halla en el teatro con su marido. Una parte del patio de butacas está desocupada. Su marido le cuenta que Elisa L. y su prometido hubieran querido ir también al teatro, pero no habían conseguido más que muy mala localidad, tres por 1 florín 50 céntimos, y no quisieron tomarlas. Ella contesta que el no haber podido ir aquella noche al teatro no es ninguna desgracia.

Nos interesa averiguar, en este sueño, de qué ideas latentes proceden los números que aparecen en el contenido manifiesto y cuáles han sido las transformaciones por las que dichas ideas han pasado. ¿De dónde procede la cantidad de 1,50 florines? De un motivo indiferente del día anterior. Su cuñada había recibido, como regalo de su hermano, el marido de la protagonista del sueño, la suma de 150 florines y se había apresurado a gastarlos comprándose un objeto de adorno. Observaremos que 150 florines son 100 veces 1 florín 50 céntimos. Para el número tres de los billetes del teatro, no se encuentra más enlace que el de Elisa, L., la amiga prometida, es precisamente tres meses más joven que la sujeto del sueño. La situación que en éste aparece es la reproducción de un pequeño suceso que motivó las burlas del esposo. En una ocasión se había apresurado a tomar, con gran anticipación, billetes para la representación teatral, y cuando entraron en el teatro vieron que una parte del patio de butacas quedaba vacía. No había, pues, necesidad de haberse apresurado tanto a tomar las localidades. No dejaremos, por último, pasar inadvertido el absurdo detalle del sueño de que dos personas tengan que tomar tres localidades.

Veamos ahora las ideas latentes de este sueño. Ha sido un disparate casarme tan joven; no tenía necesidad alguna de apresurarme tanto. En el ejemplo de Elisa L., veo que no me hubiese faltado un marido, y, además, uno cien veces mejor (Schatz= marido, novio, tesoro), si hubiera esperado. Tres maridos como ese hubiera podido comprarme con el mismo dote. (Freud, 1988, pp. 151, 152)

En este análisis Freud retoma todos los elementos de los cuales se ha estado refiriendo. Las ideas latentes, la metáfora de las cantidades, los deseos del paciente, los eventos insignificantes del día anterior; todas se conjuntan en la interpretación del contenido latente como lo llama. Es de sumo interés ver como realiza la transformación de la cantidad 1, 50 florines, 150 florines pero lo que vale no es la cantidad en sí sino más bien la diferencia. Una vez más Freud partiendo de una abducción hipocodificada llega a la interpretación de un sueño. Sin embargo cabe destacar que si bien este camino ya fue trazado por él, en cada caso se relaciona de manera diferente, precisamente pareciera ser que las abducciones creativas no dejan de ser parte del repertorio deductivo del creador del psicoanálisis.

Lo anterior nos lleva a un punto sumamente importante: la interpretación de los sueños no se lleva a cabo de manera aislada, ni especial, es parte de la situación analítica luego entonces el analista tiene numerosos datos, indicios, síntomas, en fin información dada por el paciente, necesaria para este tipo de intervención. Las abducciones en este sentido se podrían catalogar como hipocodificadas, puesto que los caminos ya están trazados basta con escoger el mas ad hoc, sin embargo toda esa elección de la misma forma que en los métodos siempre tiene un toque de creatividad.

A manera de conclusión lo único que podemos afirmar que todo lo anterior no son más que buenas hipótesis alrededor de la naturaleza abductiva de la interpretación de los sueños en Freud. Su trabajo en este sentido, es un ir y venir de hipótesis y abducciones en constante comprobación. Los límites, siempre se hacen presentes por supuesto. Por ejemplo el anterior sueño, hablaba del dinero, en la lectura citada, hay referencia de otros dos sueños, que hablan de dinero, podemos abducir que el creador del psicoanálisis quizás estaba muy preocupado por las cuestiones económicas y esto lo reflejaba a sus pacientes. Otra buena abducción que será bueno recordar cuando tengamos un sueño relacionado con dinero.

Asimismo ex-discípulos desarrollaron otros métodos para interpretar los sueños como Carl Jung o más tarde Fritz Perls. Valdría la pena explorar que aportaron ellos desde su mirada y particular forma de analizar los sueños. 

 

Referencias:

Eco, U (2000) Cuernos, cascos, zapatos: Algunas hipótesis sobre tres tipos de abducción. En Eco, U y Sebeok, T. A. (Eds.) El signo de los tres. Dupin, Holmes y Peirce (pp. 265-294). Barcelona: Lumen.
Freud, S. (1988) Los textos fundamentales del psicoanálisis. Madrid: Alianza Editorial.
Merrell, F.(2007) La abducción de C. S. Peirce: significado, vaguedad y generalidad. En Fernández, P y Monroy S. (Ed.) Lenguaje, significado y psicología (pp. 7-21). México: Facultad de Psicología.
Zecchetto, V. (2002). Seis semiólogos en busca del lector. Buenos Aires: CICCUS-La Crujía.

—–

Si utilizas este articulo, por favor incluye la siguiente referencia. 

Rodríguez , J. R. (2015, 14 de julio). Los sueños en la investigación Psicoanalítica. Una aproximación Semiótica. Retrieved February 20, 2016, from Casa del Desarrollo Psíquico, Corporal, Humanista y del Encuentro: Kali Psyché, A.C. , https://kalipsyche.org.mx/articulos/los-suenos_aprox-semiotica/

Encuéntranos en Facebook, YouTube y Twitter

Facebook: Kali PsychéKali Psyché Ψ@Kali_Psyche

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s